Todo estaba en casa anoche muy ordenado , con aroma a vainilla , luz tenue y silencio mucho silencio.
Mi nina no estaba en casa.
Una llamada a las 10:00, alguien del pasado.
La casa esta fria
Mi habitacion de lavanda y madera me llama a recordar las caricias que nunca existieron.
Esta vez me he despojado de mi ropa, como lo hacia hace tiempo.
Una caricia con cada movimiento entre las sabanas y un suspiro con cada susurro del viento nocturno.
Experimentado el 12/03/07
2 comentarios
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El silencio es muchas veces mi mejor aliada para poder escuchar los susurros acompasados del otro, la mejor música. Nunca es tarde para despojarse de las ropas de nuevo.
Saluditos…
Gracias por tu comentario Marcela
Un gran saludo para ti!